Pokemon Go, ahora parodia porno

En la industria de los videos porno gratis siempre están innovando y haciendo todo tipo de parodias de películas míticas o series de éxito. Aunque ahora y viendo la fama que está alcanzando a nivel mundial, han decidido hacer una parodia porno de Pokemon Go. Lo han llamado Pornostar Go, mostrándolo como un videojuego donde hay que encontrar a los Pokemons más sexys del porno, como un Pikachu con tacones o un Charizard más sexy de lo normal.



El nombre completo de esta parodia es Pornostars Go: A XXX Parody, donde el protagonista (Jordi el niño polla) es un entrenador pokemon que debe recorrer la ciudad en busca de actrices porno tan reconocidas como Ella Hughes, Patty Michova o la española Alexa Thomas en el papel de un pikachu muy sexy.

El resultado son videos xxx calientes y al mismo tiempo muy divertidos, donde para capturar a estas chicas, en lugar de usar pokeballs se usan bolas chinas. Así tras usando la pokedex, este joven entrenador de pokemons porno, logra localizar a sexys maduras morenas como Alexa Thomas, descubriendo cuales son sus particulares "ataques" y guardándola en su colección de pornostars.

Al final, el mundo del cine xxx se adapta a todo y es capaz de convertir un juego que disfrutan madres follando hijos, en una parodia caliente y pervertida, pero a la vez muy divertida para el consumidor habitual de sexo.

Lo peor del arte se exhibe en Massachusetts

Al igual que existe el Museo de Arte Moderno, en el estado de Massachusetts existe un museo dedicado exclusivamente a obras de arte que han sido un auténtico fracaso, el MOBA (Museum of Bad Art). Desde hace más de 20 años, se exhiben los cuadros y piezas más desastrosos del arte; una colección que comenzó cuando en medio de la calle y junto a la basura, uno de los fundadores del museo encontró un cuadro llamado Lucy in the Field With Flowers. Así, poco a poco fue aumentando la colección, hasta lograr fundar dicho "museo de los horrores" del arte.



La manera en la que obtienen dichas obras, es o bien por donaciones, buscándolas en la basura o comprándolas en tiendas de segunda mano. Para decidir si una obra es desastrosa, uno de los coleccionistas intenta analizar el mal uso de la técnica utilizada y si el artista que la ha realizado intenta transmitir un mensaje.

Dispone de tres galerías y una colección de 500 piezas, las cuales se exhiben para dar a conocer a esos artistas no tan conocidos y sin animo de ofender a ninguno de ellos. Como curiosidad y como muchos otros museos, también ha sufrido robos. En una ocasión y tras robar una de las principales obras, el ladrón solicitó una recompensa de más de 4000 €, pero el museo no aceptó el chantaje. Eso sí, acordaron no acusar al ladrón de nada a cambio de devolver el cuadro, el cual volvió a su lugar al poco tiempo.